Seguramente uno de tus mayores miedos es escoger una zapatilla de running, comprártelas y que posteriormente te hagan daño después de haberte dejado un pastizal en las mejores zapatillas del mercado. Por mucho que te mires videos para ver los materiales o el tejido de una zapatilla de running, el tipo de pisada de un corredor es una de las cosas que más tienen que influir para escoger un calzado adecuado.
La pisada pronadora es una de las más frecuentes dentro de los corredores, pero mucha gente no sabe cómo identificar este tipo de pisada y qué factores deben tener unas zapatillas de running para correr de la forma más cómoda.
Es importante saber qué es la pisada pronadora y saber cómo identificarla. De esta forma podremos prevenir cualquier tipo de lesión que nos impida salir a correr y continuar con nuestro entrenamiento diario. Esto afectará sobre todo a los runners principiantes, ya que desconocen que pueda influir tanto y les puede provocar una lesión bastante grave, dejándolos hasta varios meses sin correr.

A continuación, te contaremos en el blog de Totalsport todo lo que debes saber sobre la pisada pronadora, saber qué es este tipo de pisada, cómo identificar esta pisada, cuáles son las consecuencias que puede tener este tipo de pronación, cómo corregir la pisada pronadora y qué tipo de zapatillas de running te recomendamos dentro de nuestra tienda deportiva online.
Índice
¿Qué es la pisada pronadora?
Este tipo de pisada es una de las más habituales, se aproxima a que más de 60% de runners desarrollan la pisada pronadora y se produce un excesivo movimiento del pie, generando inestabilidad mientras corres, lo que hace que tu pisada sea impredecible y aumente el riesgo de lesión.
La pronación consiste en la manera en que gira el pie hacia dentro para distribuir el impacto al pisar y que el peso del cuerpo se desplace hacia el interior del pie, aplanando el arco plantar, también conocido como puente. Este movimiento se realiza de forma inconsciente y lo podemos distinguir en distintos tipos de pronación.
Tipos de pronación que podemos distinguir
Podemos calificar los distintos tipos de pronación dependiendo de los grados de inclinación entre el eje de la pantorrilla y el talón:
- De 1 a 4 grados se considera que la pronación es natural y no tiene por qué haber riesgo de lesión. Esta pronación es tan leve que simplemente se considera como una compensación del pie para amortiguar la pisada.
- De 4 a 10 grados se califica una pronación moderada. El pie cede un poco más de lo normal.
- Más de 10 grados esta inclinación sí que se considera ya riesgo de lesión por ser una pronación excesiva debido a que el tobillo cede exageradamente hacia dentro.
¿Cómo identificar la pisada pronadora?
Para escoger una zapatilla de running adecuada, nos debemos fijar previamente en nuestro tipo de pisada y uno de los métodos más eficaces es buscar pistas en nuestro propio calzado. Sabemos cuál es nuestra pisada por la suela de la zapatilla; dependiendo de dónde esté más desgastada la suela, veremos de qué tipo es nuestra forma de apoyar el pie. En el caso de la pisada pronadora, lo sabremos porque la suela estará más desgastada por la parte interior de la zapatilla.
Incluso, se puede identificar la pisada pronadora por la estructura corporal. Por ejemplo, si la inclinación de la cadera está más a la derecha, si los hombros están en desequilibrio o si hay mucha separación entre las dos piernas.
Para poder descubrir esto, lo que puedes hacer de forma casera es pedir que alguien te grabe tumbado en el suelo o directamente apoyar tu teléfono móvil en el suelo, con algún soporte que encuentres, y grabarte a cámara lenta mientras pasas por encima. Posteriormente, te recomendamos que utilices un programa especializado para ralentizar la imagen y así identificar a la perfección cuál es tu grado de inclinación y ver así el riesgo de lesión.

¿Cuáles son las consecuencias de la pisada pronadora?
Pese a que una gran mayoría, cuando corremos o andamos, realizamos este movimiento levemente, en el cual giramos el pie hacia el interior de forma inconsciente, como bien te hemos comentado antes, tener un grado de inclinación superior a 10 grados puede producirse por distintos factores, que pueden hasta provocar lesiones graves.
Realizar la pisada pronadora tiene consecuencias perjudiciales con esta inclinación, que puede afectar gravemente a huesos, articulaciones y músculos de nuestro organismo. Especialmente pueden producirse lesiones en rodillas y caderas, que son una de las zonas más afectadas. Los dolores más frecuentes son:
- Dolor en la parte interna del pie (talón, tobillo…).
- Dolor en el arco interno de la planta del pie, causante de la fascitis plantar.
- Dolor de cadera, especialmente molestias en aductores e ingles.
- Dolor de rodilla (exterior).
- Dolor en los músculos peroneos, que puede conducir a una lesión de estos.
- Fijación de la rótula.
¿Cómo solucionar el pie pronador?
Si sientes un dolor exagerado, lo más recomendable es que acudas a un especialista para que te dé su opinión y comenzar así con una terapia para que te quite el dolor general, ya que con terapia de un especialista, no solo se trata de buscar una solución a la pisada pronadora excesiva, sino que también se estudia con totalidad por qué esa dismetría, llegando a sacar a la luz otras disfunciones y solucionándolas de una manera definitiva.
Si tu inclinación de pronación es moderada, puedes buscar soluciones que tengas más al alcance, como unas plantillas hechas a medida, para corregir así, el tipo de pisada. Además, es aconsejable escoger unas zapatillas de running preparadas para corredores pronadores, que tengan un buen amortiguado con un soporte amplio y almohadillado, particularmente en el talón y en el arco plantar.
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